Educación dinámica: preguntar para movilizar el aprendizaje

Tradicionalmente, el profesor era quien tenía todas las respuestas y el alumno el que memorizaba. Sin embargo, en un mundo saturado de información e Inteligencia Artificial, el verdadero valor reside en preguntar más que en responder.

Tras aprender a Percibir el entorno (como vimos en nuestra entrega anterior sobre la percepción activa), el siguiente paso fundamental hacia una educación dinámica es sacudir la pasividad del aula a través del cuestionamiento constante.

En esta segunda entrega de la serie, exploraremos cómo transformar las dudas de tus estudiantes en motores de pensamiento crítico en el aula, enseñándoles a preguntar de manera poderosa.

Profesor dialogando con estudiantes en un aula de la Fundación Loyola fomentando una educación dinámica y participativa.

De la respuesta automática a la duda reflexiva

Para pasar de las dudas cotidianas a las grandes preguntas metodológicas, debemos comprender que cada estudiante —sin importar su edad o contexto— explora el conocimiento a su propio ritmo. Por ello, la meta principal del docente es expandir su curiosidad natural.

Si deseas implementar esta práctica en tu aula, te recomendamos seguir estas tres guías esenciales:

  • Una pregunta siempre lleva a otra: evita las respuestas categóricas o reduccionistas. El clásico «es así porque sí» es la antítesis de una educación dinámica. Busca contraatacar con nuevas interrogantes que lleven la curiosidad de tu grupo al máximo.
  • Aprende a estructurar las preguntas: el modelado es clave. Si el docente tiene claro cómo formular preguntas complejas y reflexivas, los estudiantes imitarán este comportamiento de manera natural. Prioriza las preguntas abiertas que expandan el debate por encima de aquellas que se responden con un simple «sí» o «no».
  • El diálogo como puente social: cuando entablamos un diálogo real con nuestros alumnos, no solo expandimos su aprendizaje académico, sino que también descubrimos su manera única de ver el mundo. Preguntar nos humaniza y nos integra en la comunidad.

Consejo rápido: Comienza tus clases planteando un dilema en lugar de un concepto teórico. Verás cómo tus alumnos se transforman de receptores pasivos a investigadores activos de su propio desarrollo.

Estudiante joven reflexionando en clase para desarrollar el pensamiento crítico en el aula.

Estrategias pedagógicas: la mayéutica socrática en la educación actual

Hoy en día, ya no basta con que los estudiantes memoricen datos que están al alcance de un clic. El verdadero reto de las instituciones que apoyamos en la Fundación Loyola es enseñarles a cuestionar su entorno, dudar de lo evidente y buscar respuestas profundas con sentido ético y social.

Esta visión contemporánea conecta directamente con la esencia de la mayéutica socrática (el arte de «dar a luz» el conocimiento a través del diálogo y el interrogatorio guiado).

Ilustración conceptual de la mayéutica socrática aplicada a la educación actual y la búsqueda del conocimiento autónomo.

Al igual que el célebre filósofo griego, quien no imponía verdades absolutas sino que acompañaba a sus discípulos a descubrirlas, la pedagogía que impulsamos en nuestra Fundación busca que el estudiante sea el protagonista de su propio crecimiento intelectual y humano.

Al implementar la pregunta como eje del aprendizaje:

  • Ayudamos a que los jóvenes desestructuren prejuicios y falsas creencias.
  • Fomentamos que reconozcan sus propios límites cognitivos (la base de la crítica socrática).
  • Impulsamos procesos reflexivos para que alumbren ideas propias, críticas y transformadoras.
Estudiante joven reflexionando en clase para desarrollar el pensamiento crítico en el aula.

Un punto de inflexión para la acción social

Ahora que hemos percibido nuestro entorno y nos preguntamos con criterio, llegamos a una encrucijada fundamental: la necesidad de intervenir en la realidad. ¿Es el momento de actuar? Gracias al cuestionamiento previo, ahora contamos con una base crítica y sólida para decidirlo.

Si crees que las pequeñas acciones y la práctica docente hacen la diferencia, es hora de prepararse para el tercer momento de nuestra metodología: Proponer.

¿Cuál ha sido la pregunta más sorprendente, incómoda o retadora que te ha planteado un estudiante en clase? ¡Compártela en los comentarios de abajo y prepárate para la tercera parte de esta serie!

Educación dinámica: el poder de percibir el entorno en el aula

La labor de los educadores siempre ha estado impulsada por el cambio, y hoy, más que nunca, con los acelerados avances tecnológicos, captar la atención de los estudiantes es cada vez más difícil. Por eso, en este espacio te mostramos una manera de conectar con ellos desde el percibir.

Docente aplicando estrategias de educación dinámica con un grupo de estudiantes atentos en el aula.

En este artículo aprenderás a crear un espacio de conexión con el entorno, ideal para relajar el ambiente y aumentar la participación. Conoce en qué consiste esta estrategia de educación dinámica que aplicamos en la Fundación Loyola. Véase: 5 maneras de potenciar la enseñanza con la metodología ABP

¿Cómo transformar algo que no se ha observado?

En la Fundación Loyola creemos que una verdadera educación dinámica comienza afinando los sentidos para entender el contexto que nos rodea.

Con este texto inauguramos nuestra serie institucional de tres partes: un conjunto de etapas metodológicas llamadas 3P. Hoy te mostraremos por qué ‘Percibir’ es el primer paso indispensable antes de proponer cualquier cambio, proyecto o estrategia de aula.

Desacelerar para aprender: el arte de la observación atenta

En todos los encuentros formativos que lideramos desde la Fundación Loyola, nos tomamos al menos 10 minutos al iniciar, para reconocer nuestro entorno. Puede ser mediante un juego de roles, una lectura o un ejercicio de respiración. Esto lo aplicamos con docentes, estudiantes y en nuestros propios equipos de trabajo.

Dinámicas de percepción en el aula: paso a paso

  1. El círculo de integración: creamos un círculo que integre a todos los participantes (de pie o sentados). Disponernos en el círculo genera una gran expectativa y emoción en los estudiantes.
  2. Relajación corporal: espacio de respiración, estiramiento o dinámicas donde el cuerpo se relaje. Esto ayuda al grupo a encontrarse en el presente.
  3. Conexión mediante el juego: buscamos enfocar toda la atención en el aquí y el ahora. Los juegos interactivos, los cantos y los movimientos corporales, permiten trabajar la coordinación, la atención y la sincronización con el grupo.

Tip para el aula: Implementa estas dinámicas de percepción antes de iniciar tu asignatura, con el fin de incentivar la participación. Esto incentiva la participación inmediata y activa la energía de tus estudiantes desde el primer minuto.

Sea donde sea que estés dictando la clase (en un salón de clases, en un espacio abierto o incluso en entornos virtuales), estas herramientas son sumamente enriquecedoras para consolidar un grupo de aprendizaje conectado.

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El rol del docente en la era digital: ¿Por qué es clave percibir?

Muchas veces se cae en el error de pensar que “ya todo está en internet”. Sin embargo, un buen maestro nunca ha sido el que más sabe, sino el que mejor guía. Desde la llegada de las grandes enciclopedias en las décadas de los 50 y 60, los maestros se convirtieron en transformadores de conocimientos, provocando cambios profundos en sus comunidades.

Esta realidad se expandió con la llegada de internet y los motores de búsqueda. Aun en un mundo saturado de datos, interpretaciones y realidades digitales, el docente sigue siendo el guía indispensable.

Por esto mismo, el espacio para percibir es una actividad insustituible que solo un educador puede facilitar, pues actúa como acompañante y movilizador del aula. Un docente que activa su entorno obtiene el reconocimiento de sus estudiantes y logra observar detalles valiosos que en otros espacios pasarían desapercibidos.

El PERCIBIR: es el momento en el que podemos dar cuenta de los saberes previos de los estudiantes, lo que nos permite trazar una ruta en el proceso de enseñanza- aprendizaje. 

Próximo paso: De la percepción a la pregunta

¿Te interesa esta metodología de educación dinámica? Pues aún hay más. Luego de percibir, debemos hacer algo con eso que observamos. Es allí donde empezamos a cuestionar, dudar e imaginar.

Enseñar a percibir es el primer paso para formar ciudadanos conscientes. La siguiente entrega de nuestra serie 3P será: Preguntar. 

¡Mantente atento a la parte 2 de esta serie institucional!

5 maneras de potenciar la enseñanza con la metodología ABP

Preparas tu clase con esmero, entras al aula y, a los diez minutos, la mitad de tus estudiantes está mirando por la ventana o distraído con el celular. ¿Te suena familiar? Las clases magistrales tradicionales están perdiendo la batalla frente a los constantes estímulos del mundo exterior. Para eso, están las metodologías activas como el ABP.

Docente en un salón de clases buscando captar la atención de estudiantes jóvenes con metodologías activas.

Como docentes, la frustración de sentir que la teoría ya no conecta con las expectativas de los jóvenes es real. Por eso, la innovación educativa actual nos exige migrar hacia metodologías activas donde los alumnos dejen de ser espectadores pasivos y se conviertan en protagonistas.

¿Cómo conectar con las nuevas generaciones?

TikTok y YouTube son revolucionarios tecnológicos y han generado cambios  en la manera en la que los jóvenes consumen información y retienen la atención. Por esto, el rol docente debe transformarse: se hace necesario estar presentes en sus realidades y hacer partícipes a los estudiantes mediante dinámicas pedagógicas interactivas.

La Fundación Loyola te propone 5 claves prácticas para implementar el Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP) y encender de nuevo la chispa del conocimiento en tu aula.

5 claves para llevar el ABP a tu salón de clase

1. Percibe el entorno

En todos los encuentros formativos que lideramos desde la Fundación Loyola, nos tomamos al menos 10 minutos antes de empezar para reconocer nuestro entorno. Puede ser mediante un juego de roles o un ejercicio corto de respiración. Esto lo aplicamos con docentes, estudiantes y en nuestros propios equipos de trabajo.

Docente motivando a sus estudiantes con una actividad para conectarse con el entorno (en aula).

Tip para el aula: Implementa dinámicas de percepción antes de iniciar tu asignatura. Esto incentiva la participación inmediata y activa la energía de tus estudiantes desde el primer minuto.

2. Identifica un reto real

Luego de conectar con el contexto local, surgirán dudas, problemas o ideas de forma natural. Usualmente, las mejores oportunidades de aprendizaje nacen de lo más simple: «El ventilador del salón no funciona» o «el colegio no cuenta con suficientes espacios verdes».

Grupo de estudiantes debatiendo ideas en un tablero para identificar problemas comunitarios.

Cualquier problemática cotidiana es un proyecto potencial. Para embarcarnos en el diseño de proyectos escolares, percibir el entorno y priorizar una necesidad real es el mejor punto de partida.

Tip para el aula: Impulsa a los estudiantes a analizar críticamente su comunidad, su barrio o la misma institución educativa. A través de lluvias de ideas o talleres de diseño, estructuran propuestas sorprendentes.

3. Traza una ruta de investigación

En esta etapa la planeación se vuelve clave. Es momento de investigar a fondo el reto seleccionado y proyectar los alcances del proyecto. arca la ruta metodológica para que los estudiantes adquieran los conceptos teóricos claves mientras buscan las soluciones a este reto.

Desglosa con cuidado las habilidades requeridas. Por ejemplo, en el proyecto de lectoescritura que desarrollamos en la Fundación Loyola junto a diversas instituciones educativas, potenciamos habilidades de escritura creativa, lectura comprensiva, locución y dibujo técnico para lograr producir más de 100 contenidos audiovisuales originales.

Tip para el aula: Plantea metas alcanzables, medibles y motivadoras para que los estudiantes no se frustren y mantengan el interés durante la ejecución de la estrategia pedagógica.

4. Impulsa el desarrollo y el trabajo en equipo

Aunque la investigación inicial puede tener componentes individuales, el desarrollo de la solución solo se logra con éxito en equipo. Aquí, la competencia clave es el trabajo colaborativo. Los grupos aprenden a delegar roles y planificar tareas; dinámicas fundamentales para los futuros ciudadanos del mundo.

Durante esta fase, se pone en marcha el plan de acción movilizando recursos, herramientas y asignando responsabilidades claras según los perfiles de los integrantes.

Tip para el aula: Identifica las fortalezas y las áreas de mejora de tus alumnos. Ayúdalos a integrarse en equipos equilibrados donde cada miembro aporte valor al resultado final.

5. Diseña una muestra pública del producto final

Para cerrar el ciclo del ABP, el proyecto requiere ser socializado. La entrega final no se queda en un escritorio; se expone ante audiencias reales. Esto activa la divulgación comunitaria y le da a los estudiantes un sentido de logro y reconocimiento al ver finalizado su esfuerzo.

Desde la Fundación Loyola hemos presenciado cierres espectaculares, como en la I.E. Escuela Normal Superior de Abejorral, donde nos reunimos con padres de familia, directivos y docentes para visibilizar los resultados reales del proyecto de lectoescritura.

Tip para el aula: Designa una fecha especial para la sustentación pública del proyecto. No tiene que ser perfecto; el simple hecho de compartirlo con la comunidad educativa genera un evento memorable y un reconocimiento de alto valor pedagógico.

El cambio en el aula empieza contigo

Transformar la dinámica de tu salón de clase es un proceso que requiere paciencia, y los resultados de ver a tus estudiantes comprometidos valen cada segundo de esfuerzo.

Migrar hacia el Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP) no significa que debas tener todas las respuestas resueltas desde el primer día, sino que estás dispuesto a asumir el rol de guía en una aventura de aprendizaje significativo. El cambio en el aula empieza con un primer proyecto sencillo.

¡Queremos escucharte! Déjanos en los comentarios qué temática de tu asignatura te gustaría transformar bajo la metodología ABP y construyamos soluciones educativas juntos.

Inauguramos una nueva unidad de acuaponía en Abejorral 

El pasado 12 de abril de 2026, inauguramos oficialmente una nueva unidad experimental y de investigación de acuaponía en la I.E. Escuela Normal Superior de Abejorral. Con este, ya sumamos 7 proyectos acuapónicos construidos en el departamento de Antioquia, llevando tecnología agrícola y aprendizaje práctico a las comunidades urbanas y rurales.

Estudiantes de la Escuela Normal Superior de Abejorral en la inauguración del sistema acuapónico escolar en Antioquia.

Cultivar plantas utilizando agua y abono proveniente de los peces parece una idea sacada de un cuento, pero hoy la ciencia la hace realidad y permite transformar la producción agrícola sostenible en entornos académicos (o educativos). Esta iniciativa de acuaponía escolar llega para potenciar los proyectos productivos de la región, la innovación agrícola y el cuidado del medio ambiente integrándose a los proyectos pedagógicos productivos de la I. E. ENSA.

Te invitamos a conocer cómo funciona esta metodología, construida en conjunto por la Fundación Loyola, los estudiantes y los docentes de esta institución educativa de Abejorral.

¿Qué es y cómo funciona un sistema acuapónico?

La acuaponía es la combinación de dos sistemas de producción altamente eficientes:

  • Piscicultura: Crianza de peces que genera nutrientes orgánicos de forma 100% natural.
  • Hidroponía: Cultivo de plantas en agua fértil que absorbe y aprovecha los nutrientes esenciales para su crecimiento.

Infografía explicativa de cómo funciona un sistema de acuaponía y el ciclo del agua limpia.

La clave de este ecosistema es que genera un ciclo cerrado donde las bacterias nitrificantes (Nitromonas spp. y Nitrobacter spp.) oxidan el amoniaco generado por los peces y dado que el líquido recircula completamente en el sistema, los compuestos oxidados por las bacterias son aprovechados por las plantas y eliminando estos compuestos tóxicos para los peces para entregar de vuelta agua limpia y oxigenada para los peces.

Este método al ser un sistema cerrado, asegura un 90% de ahorro de agua  en el estanque, posicionándose como un sistema de economía circular eficiente en comparación con la agricultura tradicional y a escalas replicables.

Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP): Una comunidad sostenible

El Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP) es la metodología educativa que mueve este sistema. Integra el trabajo comunitario y moviliza activamente a docentes, directivos, padres de familia y estudiantes. Dirigimos nuestros esfuerzos a que los alumnos sean los verdaderos protagonistas de la historia: aprenden haciendo, mientras desarrollan competencias técnicas y habilidades blandas para la vida.

Este enfoque responde directamente a los lineamientos del Ministerio de Educación Nacional de Colombia, integrando competencias a través de la transversalización del aprendizaje. Así, conectamos múltiples áreas del conocimiento en una experiencia práctica de aprendizaje significativo.

Llevamos más de un año socializando, capacitando y construyendo estas unidades experimentales y de investigación de acuaponía como una nueva forma de aprender en Antioquia. Además de dictar asignaturas tradicionales como biología, matemáticas y humanidades dentro de la unidad experimental, impulsamos la participación comunitaria, creando espacios de tejido social con foco en la sostenibilidad ambiental.

El factor diferencial de nuestro proyecto es el acompañamiento durante todo el proyecto de nuestras cuatro fases propuestas, capacitamos a los estudiantes como a la institución en el sostenimiento técnico y productivo de los sistemas, garantizando que sigan produciendo y educando de manera transversal diversas áreas del conocimiento.

La evolución del proyecto TECH: De la clase al emprendimiento rural

El éxito de la acuaponía en instituciones educativas urbanas y rurales nos ha impulsado a plantearnos nuevos retos. Es por esto que nuestra propuesta evoluciona hacia la Acuaponía 2.0 con una mirada transformadora de un proyecto escolar a un emprendimiento real.

Con este nuevo enfoque, incluimos un acompañamiento clave en una asignatura crucial para el desarrollo de competencias en nuestros estudiantes: el emprendimiento. Temas como la propuesta de valor, las fuentes de ingresos y los canales de comunicación son fundamentales para formar a los futuros líderes del campo colombiano, quienes pueden ver en la acuaponía un modelo de negocio con alto potencial comercial.

El impacto de la educación ambiental en las regiones de Colombia

Llevar tecnología aplicada y conocimiento práctico a las zonas rurales es la clave para asegurar el relevo generacional y el desarrollo del sector agropecuario. Con estas aulas vivas, la Fundación Loyola demuestra que la educación ambiental en Colombia es el motor para estructurar soluciones reales frente a los desafíos del cambio climático y la seguridad alimentaria.

Abejorral es hoy un referente de cómo la unión entre la academia, las instituciones y la comunidad puede transformar la innovación. Los grandes descubrimientos sostenibles del país no tienen que esperar, empiezan hoy en las aulas.

El futuro de la educación está vivo. 

Apoya los proyectos del  Laboratorio de Ciencias Para la Vida de la Fundación Loyola. Comparte este artículo en tus redes sociales o conviértete en un aliado de nuestra misión de transformar la educación escribiéndonos de forma directa. 

¡Haz parte del cambio!

Huerta en la sede Toscana: Un aula viva

Los educadores suelen compartir un secreto a voces que la experiencia nos demuestra día a día, pero que siempre es valioso sustentar. En la Fundación Loyola lo hemos confirmado con certeza: se puede aprender cualquier asignatura fuera del salón de clases ¡y en una huerta!

Las matemáticas, la biología y las humanidades cobran vida al mismo tiempo que se siembran plantas y árboles.

En nuestra sede del barrio Toscana impulsamos la práctica de la huerta junto a nuestros colaboradores. La siembra de este espacio propio, nos dota de herramientas pedagógicas clave para nuestra labor en las instituciones educativas de Antioquia.

Este esfuerzo, que ya lleva más de un año, no solo ha trasladado la educación fuera del aula, sino que ha estrechado los lazos de las comunidades educativas en diferentes municipios y corregimientos del departamento.

A continuación, te contamos cómo este proyecto está revolucionando la forma en que las metodologías activas se implementan y conviven de manera práctica.

Prácticas que transforman 

Los espacios agrícolas en entornos educativos, fortalecen y enriquecen las prácticas pedagógicas más allá del aula. Este tipo de proyectos acercan al estudiante y a la comunidad a transformar el espacio natural en un laboratorio vivo, donde pueden observar y analizar el entorno y fortalecer el tejido social, estrechando relaciones entre la comunidad.

Esta dinámica no solo impulsa a los estudiantes en sus procesos de aprendizaje, sino que transforma positivamente a los docentes, directivos, administrativos y colaboradores de las instituciones.

¿Cómo transversalizamos las áreas del conocimiento en la huerta escolar?

Aprender haciendo proyectos permite que las áreas se potencien de manera sinérgica y sobre todo de manera práctica, haciendo que el aprendizaje cobre significado y sentido.

Los proyectos agrícolas en entornos educativos, son terreno fértil para implementar el Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP), una de las metodologías activas más eficaces de la innovación educativa actual, que integra de forma orgánica las actividades dentro y fuera del aula.

En la Fundación Loyola, promovemos el trabajo con tres tipos de proyectos: proyectos guiados, en el que se conduce al estudiante por un plan de guías con unas tareas específicas que llevan a un producto final; los proyectos propios, en los que a través de una iniciativa autónoma, se desarrolla una idea con el fin de lograr el alcance; y proyectos tipo reto, que permiten explorar diversas estrategias para solucionar un desafío, poniendo en valor la operatividad de los aprendizajes. 

Estudiantes y docentes de Antioquia realizando actividades de Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP) en la huerta escolar
  • Sinergia institucional: los docentes y directivos acogen esta metodología y la integran al plan de estudios establecido por el Ministerio de Educación Nacional.

  • Transversalidad curricular: la huerta escolar se articula directamente con las competencias de cada asignatura p. ej. en matemáticas se abordan los conteo, áreas, fracciones, medidas, estadística; en biología se trabajan los ecosistemas, los ciclos de vida, la fisiología y el clima y para las humanidades se profundiza en la comprensión lectora, la redacción de bitácoras y la expresión oral.

  • Educación integral: más que transmitir conocimientos académicos; sembramos la semilla de la conciencia ambiental y promovemos una sólida formación ecológica.

Compromiso con el SER y la Agenda 2030

Este enfoque ecológico responde directamente a la Agenda 2030 de las Naciones Unidas, un plan de acción global para erradicar la pobreza y proteger el planeta.

Estamos convencidos de que para lograr una verdadera acción por el clima y proteger los ecosistemas terrestres, debemos empezar por formar a la comunidad educativa en los procesos ambientales y en el valor de la siembra como un acto fundamental de vida comunitaria.

En la Fundación Loyola entendemos la educación como una formación para el SER. Por eso, nuestros proyectos tienen un profundo sentido humano: cada integrante de la Fundación es consciente del impacto de su labor y está plenamente entregado a ella.

Nuestra huerta en la sede Toscana nos conecta con la tierra y nos compromete con el cuidado de nuestro entorno, transformándolo en un espacio más verde y activo.

¿Conoces alguna iniciativa similar en tu región o tienes ideas para enriquecer nuestra huerta escolar? ¡Nos encantaría leerte! Déjanos tu comentario en nuestras redes sociales y construyamos juntos más aulas vivas.

DOCENTES TECH 4.0

Exploremos los entornos virtuales de aprendizaje y las herramientas de IA para el aula. 

Dirigido a: docentes de educación básica y media. 

Modalidad: virtual 

Costo: Gratuito

Duración: 30 horas

18 horas sincrónicas a través de la plataforma Meet.

12 horas asincrónicas a través de la plataforma Moodle.

Cupos limitados

Objetivo de la formación

Explorar las oportunidades y posibilidades que tienen las TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación) en la educación, aplicando los conocimientos adquiridos en procesos de formación en ABP y llevarlo a las prácticas de enseñanza aprendizaje con sus estudiantes.

Objetivos específicos

  • Fortalecer la apropiación pedagógica y didáctica por parte del docente de las tecnologías de la información y la comunicación como apoyo en los procesos de enseñanza y aprendizaje en las Instituciones educativas de Antioquia.
  • Conocer las TIC y su aplicación en el aula como herramientas pedagógicas que responden a los retos y desafíos de la educación del siglo XXI.
  • Alfabetizar al docente en herramientas digitales y entornos virtuales de aprendizaje en el marco de la educación 4.0.
  • Conocer las posibilidades de la IA para facilitar el trabajo del docente desde la automatización de tareas hasta la creación de contenidos educativos.

Temáticas

Para ello se ofrecerán una serie de talleres de Co-creación y formación sincrónicos, enfocados en la creación de contenidos educativos y en la dinamización de proyectos y estrategias educativas a través de las TIC:

  • Entorno virtuales de aprendizaje (Sesión I): introducción a sistemas de gestión de aprendizaje de código abierto y configuración inicial del entorno educativo. 
  • Entorno virtuales de aprendizaje (Sesión II) Implementación de recursos y estrategias de seguimiento en plataformas virtuales.
  • Inteligencia artificial aplicada a la educación:  la IA en el aula, retos éticos, sesgos y oportunidades pedagógicas.
  • Creación de Prompts y generadores de texto: diseño de instrucciones efectivas y uso de generadores de texto para la planificación docente.
  • Generadores de imagen y video: creación de recursos educativos mediante generadores de imagen y video de última generación.
  • Generación de presentaciones: automatización en la creación de presentaciones dinámicas e interactivas. 
  • Pizarras interactivas: uso de lienzos digitales para el trabajo colaborativo y la explicación visual en tiempo real.
  • Gamificación y ludificación: aplicación de mecánicas de juego en contextos educativos para aumentar la motivación y el compromiso del estudiante.
  • Socialización de proyectos: espacio de intercambio y reflexión pedagógica donde se presentarán los productos de co-creación desarrollados durante el curso. En esta fase, los docentes diseñarán una secuencia didáctica o actividad de aula integrando, de manera estratégica, una o varias herramientas tecnológicas exploradas en los talleres.

Requisitos y recomendaciones 

Para garantizar el máximo aprovechamiento de esta formación, se recomienda que los docentes cuenten con las siguientes habilidades y recursos técnicos:

  • Habilidad para navegar por internet: gestión de pestañas y motores de búsqueda como Google, Safari, Edge, entre otros. 
  • Conocimiento básico de herramientas ofimáticas (Word, PowerPoint o similares).
  • Tener una cuenta de correo electrónico activa en Gmail por su integración con otras herramientas y aplicaciones. 
  • Manejo de herramientas de videoconferencia (Meet, Zoom o Teams).
  • Acceso estable a internet para participar en las sesiones sincrónicas y talleres de co-creación.
  • Computador o dispositivo móvil equipado con cámara  y micrófono. 

El resultado final: un docente 4.0

Al finalizar esta formación, podrás contar con una caja de herramientas digitales que te permitan diseñar experiencias educativas que resuenen con los intereses de los estudiantes, optimizando tu labor docente y dinamizando el aprendizaje de manera estratégica.

Se otorgará un certificado de participación a quienes cumplan con el 80% de asistencia a las sesiones sincrónicas y hayan desarrollado la totalidad de las actividades propuestas en el entorno virtual.

*40 – 50 personas por grupo. 

Contacto: 

Correo electrónico:

juan.gonzalez@funloyola.org

mary.belle.salazar@funloyola.org

Intercambio de ideas, compartir saberes y retroalimentar los procesos.

La colaboración es el motor de nuestro trabajo. Como equipo, es fundamental mantener espacios de intercambio de ideas, compartir saberes y retroalimentar los procesos.

Esto nos permite aportar al crecimiento conjunto y «hablar un mismo idioma», asegurando que nuestros esfuerzos estén siempre alineados para el beneficio de la educación.

En Fundación Loyola, nuestro compromiso es constante con el apoyo a programas educativos. Creemos que al fortalecer nuestras capacidades internas a través de estos espacios de diálogo y aprendizaje mutuo, podemos seguir construyendo una educación de calidad.

Cada encuentro del equipo TECH se traduce en mejores herramientas y un acompañamiento más efectivo para las comunidades educativas. Es un trabajo continuo, paso a paso, que refleja nuestro empeño en lograr un impacto positivo y duradero.

La I.E. Santa Rosa de Lima Fortalece su Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP)

En la I.E. Santa Rosa de Lima, los docentes y directivos participaron en una jornada clave para seguir consolidando la metodología de Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP). Este fue nuestro segundo taller del año, un espacio dedicado a fortalecer las herramientas que usamos para que los estudiantes aprendan de manera más activa y significativa.

Durante este encuentro, revisamos y enriquecimos dos herramientas importantes que habíamos trabajado antes: el árbol de problemas y la matriz DOFAR. Esto nos permitió profundizar en el análisis de los desafíos y las oportunidades para los proyectos educativos.

También conversamos sobre cómo el fortalecimiento curricular puede integrar mejor el ABP en el día a día del colegio. Nos detuvimos en el proceso metodológico de Percibir, Preguntar y Proponer, compartiendo nuestros conocimientos y experiencias sobre cómo estos pasos guían a los estudiantes en sus proyectos.

Un momento especial de la jornada fue la socialización de nuestro libro guía, donde, a través de la lectura y la reflexión, exploramos los principios de una «Pedagogía para la vida«. Este ejercicio nos conectó con la esencia de un aprendizaje que va más allá del aula y prepara a los estudiantes para los retos reales.

Estas sesiones nos permiten seguir avanzando en la construcción de una educación que motive a los estudiantes a investigar, colaborar y solucionar problemas. Agradecemos a toda la comunidad educativa de la I.E. Santa Rosa de Lima por su compromiso con este camino de innovación y aprendizaje constante.

Un Viaje por la Lectura y la Creación en la I.E. Carlos Vieco Ortíz

Con gran entusiasmo, estuvimos nuevamente en la I.E. Carlos Vieco Ortíz, acompañando a los estudiantes de 4° y 5° de sus sedes Municipal San Javier, Aranzazu y 20 de Julio. Estas jornadas marcan un nuevo avance en nuestro proyecto guiado de lectoescritura, una iniciativa con la que la Fundación Loyola busca fortalecer habilidades esenciales para la vida y el aprendizaje.

Estos acompañamientos son parte de un proceso continuo que busca que los estudiantes construyan, paso a paso, una producción audiovisual propia. El objetivo es que esta producción se articule con los temas de investigación que ellos mismos han elegido para este año, y que exploren las estructuras narrativas de la fábula y el cuento. Es un viaje donde la lectura y la escritura se vuelven herramientas para crear y expresar.

En la Fundación Loyola, creemos firmemente en la educación como motor de transformación, como lo hemos hecho por más de 60 años. Nuestro propósito es liderar programas educativos que transformen vidas de niños y jóvenes a través de modelos pedagógicos innovadores, impulsando alianzas para llevar educación de calidad a las comunidades que más lo necesitan.

Estamos viendo cómo, a través de estos acompañamientos, los estudiantes no solo desarrollan sus habilidades de lectoescritura, sino que también investigan, colaboran y dan forma a sus propias ideas en un formato creativo. Cada sesión es un paso en la construcción de estos proyectos, que buscan que los estudiantes perciban, pregunten y propongan, elementos clave de nuestro enfoque metodológico.

Agradecemos a la comunidad educativa de la I.E. Carlos Vieco Ortíz por abrirnos sus puertas y por el compromiso demostrado. Juntos, estamos construyendo un futuro donde la educación se vive de manera activa y significativa. Seguiremos acompañando este proceso, seguros de que cada pequeño avance nos acercará a grandes logros.

Futura construcción de un Centro de Recursos para Aprendizaje (CRA), I.E. Finca La Mesa

El pasado 20 de mayo, tuvimos una significativa reunión en la I.E. Finca La Mesa. Presentamos la labor de la Fundación Loyola a la rectora, coordinadores y algunos docentes, en un encuentro marcado por el deseo de explorar caminos de colaboración.

El objetivo central de esta conversación fue identificar estrategias y sumar esfuerzos para posibilitar la futura construcción de un Centro de Recursos para Aprendizaje (CRA). Este espacio, que se proyecta para los estudiantes de grado 2°, busca enriquecer sus oportunidades de aprendizaje y ofrecerles nuevas herramientas educativas.

Con la creación de este CRA, buscamos un lugar donde los niños y niñas puedan acceder a materiales diversos, explorar sus intereses y potenciar su curiosidad. Es una iniciativa que busca ofrecer más recursos para que el proceso educativo sea estimulante y completo.

Estamos entusiasmados con la posibilidad de trabajar de la mano con la I.E. Finca La Mesa. Agradecemos a la directiva y a los docentes por su disposición y por abrirnos las puertas a esta alianza que, confiamos, contribuirá al desarrollo integral de los estudiantes. Seguiremos compartiendo los avances de este importante proyecto.