La colaboración es el motor de nuestro trabajo. Como equipo, es fundamental mantener espacios de intercambio de ideas, compartir saberes y retroalimentar los procesos.
Esto nos permite aportar al crecimiento conjunto y «hablar un mismo idioma», asegurando que nuestros esfuerzos estén siempre alineados para el beneficio de la educación.
En Fundación Loyola, nuestro compromiso es constante con el apoyo a programas educativos. Creemos que al fortalecer nuestras capacidades internas a través de estos espacios de diálogo y aprendizaje mutuo, podemos seguir construyendo una educación de calidad.
Cada encuentro del equipo TECH se traduce en mejores herramientas y un acompañamiento más efectivo para las comunidades educativas. Es un trabajo continuo, paso a paso, que refleja nuestro empeño en lograr un impacto positivo y duradero.
En la I.E. Santa Rosa de Lima, los docentes y directivos participaron en una jornada clave para seguir consolidando la metodología de Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP). Este fue nuestro segundo taller del año, un espacio dedicado a fortalecer las herramientas que usamos para que los estudiantes aprendan de manera más activa y significativa.
Durante este encuentro, revisamos y enriquecimos dos herramientas importantes que habíamos trabajado antes: el árbol de problemas y la matriz DOFAR. Esto nos permitió profundizar en el análisis de los desafíos y las oportunidades para los proyectos educativos.
También conversamos sobre cómo el fortalecimiento curricular puede integrar mejor el ABP en el día a día del colegio. Nos detuvimos en el proceso metodológico de Percibir, Preguntar y Proponer, compartiendo nuestros conocimientos y experiencias sobre cómo estos pasos guían a los estudiantes en sus proyectos.
Un momento especial de la jornada fue la socialización de nuestro libro guía, donde, a través de la lectura y la reflexión, exploramos los principios de una «Pedagogía para la vida«. Este ejercicio nos conectó con la esencia de un aprendizaje que va más allá del aula y prepara a los estudiantes para los retos reales.
Estas sesiones nos permiten seguir avanzando en la construcción de una educación que motive a los estudiantes a investigar, colaborar y solucionar problemas. Agradecemos a toda la comunidad educativa de la I.E. Santa Rosa de Lima por su compromiso con este camino de innovación y aprendizaje constante.
Con gran entusiasmo, estuvimos nuevamente en la I.E. Carlos Vieco Ortíz, acompañando a los estudiantes de 4° y 5° de sus sedes Municipal San Javier, Aranzazu y 20 de Julio. Estas jornadas marcan un nuevo avance en nuestro proyecto guiado de lectoescritura, una iniciativa con la que la Fundación Loyola busca fortalecer habilidades esenciales para la vida y el aprendizaje.
Estos acompañamientos son parte de un proceso continuo que busca que los estudiantes construyan, paso a paso, una producción audiovisual propia. El objetivo es que esta producción se articule con los temas de investigación que ellos mismos han elegido para este año, y que exploren las estructuras narrativas de la fábula y el cuento. Es un viaje donde la lectura y la escritura se vuelven herramientas para crear y expresar.
En la Fundación Loyola, creemos firmemente en la educación como motor de transformación, como lo hemos hecho por más de 60 años. Nuestro propósito es liderar programas educativos que transformen vidas de niños y jóvenes a través de modelos pedagógicos innovadores, impulsando alianzas para llevar educación de calidad a las comunidades que más lo necesitan.
Estamos viendo cómo, a través de estos acompañamientos, los estudiantes no solo desarrollan sus habilidades de lectoescritura, sino que también investigan, colaboran y dan forma a sus propias ideas en un formato creativo. Cada sesión es un paso en la construcción de estos proyectos, que buscan que los estudiantes perciban, pregunten y propongan, elementos clave de nuestro enfoque metodológico.
Agradecemos a la comunidad educativa de la I.E. Carlos Vieco Ortíz por abrirnos sus puertas y por el compromiso demostrado. Juntos, estamos construyendo un futuro donde la educación se vive de manera activa y significativa. Seguiremos acompañando este proceso, seguros de que cada pequeño avance nos acercará a grandes logros.
El pasado 20 de mayo, tuvimos una significativa reunión en la I.E. Finca La Mesa. Presentamos la labor de la Fundación Loyola a la rectora, coordinadores y algunos docentes, en un encuentro marcado por el deseo de explorar caminos de colaboración.
El objetivo central de esta conversación fue identificar estrategias y sumar esfuerzos para posibilitar la futura construcción de un Centro de Recursos para Aprendizaje (CRA). Este espacio, que se proyecta para los estudiantes de grado 2°, busca enriquecer sus oportunidades de aprendizaje y ofrecerles nuevas herramientas educativas.
Con la creación de este CRA, buscamos un lugar donde los niños y niñas puedan acceder a materiales diversos, explorar sus intereses y potenciar su curiosidad. Es una iniciativa que busca ofrecer más recursos para que el proceso educativo sea estimulante y completo.
Estamos entusiasmados con la posibilidad de trabajar de la mano con la I.E. Finca La Mesa. Agradecemos a la directiva y a los docentes por su disposición y por abrirnos las puertas a esta alianza que, confiamos, contribuirá al desarrollo integral de los estudiantes. Seguiremos compartiendo los avances de este importante proyecto.
Compartimos una jornada significativa con los y las estudiantes de la Institución Educativa Carlos Vieco Ortíz, en el marco del desarrollo de un proyecto guiado. Estos proyectos hacen parte de la estrategia pedagógica de la Fundación Loyola y se desarrollan bajo el enfoque del Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP), lo que permite conectar el aprendizaje con situaciones reales, potenciando la participación activa, el pensamiento crítico y la construcción colectiva del conocimiento.
Durante el encuentro, iniciamos reflexionando sobre el valor de la solidaridad, representado a través de un cuento que permitió generar una conexión emocional y significativa con los y las estudiantes. Posteriormente, trabajamos en la identificación de las características de un objetivo bien formulado y, de manera colectiva, construimos el objetivo general del proyecto, alineado con sus intereses y necesidades.
Además, reconocimos los distintos tipos de recursos (humanos, técnicos, materiales y naturales), analizando cuáles serán necesarios para llevar a cabo las actividades del proyecto de forma efectiva.
Esta jornada es reflejo del compromiso de la Fundación Loyola por acompañar a las comunidades educativas en procesos formativos que transforman los entornos y fortalecen las capacidades de niños, niñas y jóvenes como protagonistas de su propio aprendizaje.
Tuvimos la oportunidad de reencontrarnos con las comunidades educativas de la Escuela Normal Superior de Abejorral, incluyendo algunas de sus sedes rurales: Clodomiro Ramírez, Zoila García de Guzmán y La Labor, así como con los grupos de 4° y 5° de la sede central.
En el marco del proyecto guiado de lecto-escritura, dimos continuidad al trabajo iniciado, reafirmando nuestro compromiso con una educación transformadora, que parte de las realidades y contextos de cada comunidad educativa. Bajo el enfoque del Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP), avanzamos en la formulación de objetivos personales y colectivos, conectando intereses individuales con metas comunes.
También diseñamos y creamos de forma colaborativa el cronograma de actividades del proyecto, herramienta fundamental para organizar de manera secuencial las acciones planificadas. En este ejercicio, identificamos los recursos necesarios para llevar a cabo la propuesta, fortaleciendo la capacidad de planeación y gestión por parte de los estudiantes.
Además, dedicamos espacios para fomentar el hábito de lectura por placer, reconociéndose como una práctica que nutre la imaginación, el pensamiento crítico y la expresión. A través de actividades lúdicas y reflexivas, profundizamos en los valores de la solidaridad y el trabajo en equipo, pilares fundamentales para el desarrollo de proyectos colaborativos.
Estas jornadas reflejan el impacto del acompañamiento en las comunidades educativas rurales, visibilizando la riqueza de sus contextos y el potencial de sus estudiantes para liderar procesos significativos desde la palabra, la creatividad y la acción colectiva.
Desde la Fundación Loyola, brindamos acompañamiento técnico y pedagógico al proyecto de huerta escolar en la Institución Educativa Nicanor Restrepo Santamaría, reconociéndose como una herramienta educativa de gran valor. Esta iniciativa busca integrar saberes del entorno natural con los procesos de enseñanza-aprendizaje, fomentando la exploración, el trabajo colaborativo y el compromiso con el cuidado del medio ambiente.
A través del enfoque del Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP), fortalecemos el vínculo entre los contenidos curriculares y las experiencias significativas, impulsando en los estudiantes habilidades investigativas, científicas y de liderazgo. Reafirmamos nuestro compromiso con las comunidades educativas, acompañando sus apuestas formativas desde prácticas que transforman y conectan con el territorio.
El proceso de aprendizaje en torno al proyecto de acuaponía avanza con fuerza gracias al compromiso y creatividad de los estudiantes y docentes. A través del enfoque del Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP) y con el acompañamiento de las guías de laboratorio TECH, se ha logrado construir modelos a escala para comprender los principios fundamentales de este sistema sostenible de producción de alimentos.
Durante esta primera fase del proyecto —exploración y línea base— los equipos de trabajo han identificado componentes clave del sistema, reflexionado sobre el uso de energías renovables y reconocido los beneficios ambientales y sociales de la acuaponía. Las actividades han promovido el pensamiento crítico, la investigación, la colaboración y el desarrollo de habilidades prácticas que conectan la ciencia con la vida cotidiana.
Desde la Fundación Loyola celebramos estos avances como ejemplo del poder transformador de una educación que se construye haciendo, reflexionando y creando juntos. ¡Continuamos este viaje con entusiasmo, rumbo a nuevas fases del proyecto!
Visitamos la I.E. Nicanor Restrepo Santamaría. Nuestro propósito fue unir esfuerzos y conocimientos para fortalecer un proyecto muy especial de la institución: su huerta escolar de primaria.
En esta jornada, trabajamos de la mano con la comunidad educativa para articular el proyecto de huerta con nuestros materiales pedagógicos y herramientas de apoyo. La idea es que la huerta no solo sea un espacio de cultivo, sino también un aula viva donde los estudiantes puedan aprender de forma práctica y relevante.
Creemos que al combinar iniciativas existentes con nuevos recursos, podemos enriquecer la experiencia de aprendizaje y fomentar habilidades para la vida.
Agradecemos a la I.E. Nicanor Restrepo Santamaría por su apertura y por permitirnos ser parte de este proceso. Es un paso más en la construcción de una educación que conecta los saberes del aula con el entorno, promoviendo el aprendizaje activo y la sostenibilidad.
La Fundación Loyola, en su compromiso de acompañar a las comunidades educativas, visitó hoy la I.E. Ciudad Don Bosco. Tuvimos la oportunidad de brindar una asesoría personalizada sobre la metodología de Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP).
Durante este encuentro, nos enfocamos en el uso de nuestro módulo «¿Cómo aprender haciendo proyectos?«, una herramienta diseñada para guiar a los docentes en la implementación efectiva del ABP en sus aulas. El objetivo es que los estudiantes sigan siendo los protagonistas de su aprendizaje, a través de proyectos significativos.
Agradecemos a la I.E. Ciudad Don Bosco por su disposición y por abrirnos sus puertas. Esta jornada es un paso más en nuestro esfuerzo conjunto por fortalecer las habilidades de los estudiantes y docentes, fomentando un aprendizaje más activo y relevante.